viernes, 7 de junio de 2013
miércoles, 5 de junio de 2013
Mueren Ada Y Jenni con un dolor y un pánico brutal . Solas y vulnerables
Sabemos muy poco de Ada y de su periplo hacia la muerte ,de la salida de su país ,donde no quiero imaginarme en que condiciones viviría para venir a España, vivir como ilegal y ejercer la prostitución en las condiciones más miserables.
Sin embargo sabemos mucho del asesino ,del bestia misógino , de su pasado ,su evolución .su fama ,su tumor...
Nadie repara en que la muerte de prostitutas producto de la barbarie patriarcal , es ,desde esa óptica tirana, asesina y carcelera de quien la inflige ,la necesidad de impedir que las mujeres seamos dueñas de nuestro cuerpo (como si las prostitutas lo fueran...).
Es el castigo por el uso de la libertad.
Desde los púlpitos a las navajas ; desde las palizas a las cremas depilatorias; los hombres eternamente han tratado de impedirnos ser dueñas de nuestro cuerpo como continente de nuestra voluntad.
Detrás de cada agresión , sea con la brutalidad de ostias o navajas o a golpe de BOE con la "legitimidad de las urnas"; lo que subyace siempre es la alienación ,el deseo de control.
¿Pero que os pasa? ¿A que viene tanto temor a permitirnos expresarnos como somos? ¿Por que tenemos que vivir sometidas al yugo de vuestro guión? ¿Que teméis de las mujeres que os dan vida , os cuidan ,son vuestras incondicionales en el camino de la vida?
Por qué llaman psicopatía a lo que es el más claro exponente del deseo de dominación masculina?
Estoy desolada ,una vez más ,y no entiendo nada.
Sin embargo sabemos mucho del asesino ,del bestia misógino , de su pasado ,su evolución .su fama ,su tumor...
Nadie repara en que la muerte de prostitutas producto de la barbarie patriarcal , es ,desde esa óptica tirana, asesina y carcelera de quien la inflige ,la necesidad de impedir que las mujeres seamos dueñas de nuestro cuerpo (como si las prostitutas lo fueran...).
Es el castigo por el uso de la libertad.
Desde los púlpitos a las navajas ; desde las palizas a las cremas depilatorias; los hombres eternamente han tratado de impedirnos ser dueñas de nuestro cuerpo como continente de nuestra voluntad.
Detrás de cada agresión , sea con la brutalidad de ostias o navajas o a golpe de BOE con la "legitimidad de las urnas"; lo que subyace siempre es la alienación ,el deseo de control.
¿Pero que os pasa? ¿A que viene tanto temor a permitirnos expresarnos como somos? ¿Por que tenemos que vivir sometidas al yugo de vuestro guión? ¿Que teméis de las mujeres que os dan vida , os cuidan ,son vuestras incondicionales en el camino de la vida?
Por qué llaman psicopatía a lo que es el más claro exponente del deseo de dominación masculina?
Estoy desolada ,una vez más ,y no entiendo nada.
lunes, 6 de mayo de 2013
CORRESPONSABILIDAD
Después de leer el demoledor informe de CCOO sobre corresponsabilidad en las tareas domésticas, vemos que se mantiene esa situación que continúa empujando a las mujeres al hogar, en detrimento de la carrera profesional, y lo que eso conlleva.
Salir de lo doméstico significa escapar de la pobreza, de la soledad en que se realiza, de la indignidad de un trabajo no valorado en lo económico ni en lo social.
Es trabajar gratis.
No podemos permitir que en nombre de la maternidad se nos relegue al papel de cenicientas empobrecidas. No podemos relegarnos nosotras mismas.
Los hijos son importantes, pero tienen padre.
¿Nadie está interesado en loar la paternidad?
¿Hay algo más hermoso que un padre que renuncie a un ascenso, que paralice su vida profesional , que vea como progresan sus compañeras, mientras él se siente vitalmente compensado por las babas y balbuceos de su bebecito?
Si en esta sociedad quien rige nuestros destinos (incluidos los de las madres), son los mercados, no podemos apelar a las emociones para que las mujeres resolvamos gratis las carencias que éstos provocan en la sociedad.
Apelan a los hijas/os, a las vísceras, a lo primario para mantenernos en pobreza pero satisfechas con nuestra decisión.
¿Hay algo más importante que ver crecer a nuestra prole? Si, crecer nosotras también.
Crecer compartiendo, crecer obligando a valorar nuestro esfuerzo, crecer profesionalmente, crecer en dignidad, en proyectos, en vida propia.
Este planteamiento nadie se lo cuestiona a los hombres.
La condena social de las mujeres que optan por la carrera profesional frente al cuidado de la prole es feroz, y nosotras en muchas ocasiones somos juezas inflexibles en esa valoración tanto para nosotras mismas como para las demás.
No se cuestiona la sensibilidad y la ternura en un hombre porque al ser padre no abandone su puesto de trabajo, no pida más permisos, no los “disfrute “lo mismo que las madres.
Nadie se asombra de que un padre opte por ascender profesionalmente, e incluso que en esa aspiración arrastre a su familia
Y nadie les cuestiona ni les juzga por que permitan que otras personas (aunque sea la madre), cuide a su prole en su lugar.
Esta reflexión me lleva de nuevo al tema de la custodia compartida, tan invocado por ellos solo cuando media el uso de la vivienda familiar o pensiones de alimentos.
Si efectivamente las excedencias y permisos solo los solicitamos nosotras, ¿a que viene esa pasión desaforadas por organizar armarios , hablar con tutores , preparar bocadillos…etc. ,tras la separación? Que no nos engañen, hasta que esas cifras que nos lleven a la corresponsabilidad no sean equivalentes para ellos y nosotras, los hijos son más nuestros que suyos… ¡La tierra para quien la trabaja!
Rosalía Hernández sánchez
Rosalía Hernández sánchez
SINDEPENDENCIA
Dice Rajoy que la ley de dependencia no es viable y que habrá que ir haciendo “lo que se pueda” . ”Lo que se pueda “siempre ha sido que las mujeres atendiéramos a ancianos y enfermos .La dependencia sin ley es ponernos a las mujeres a hacer turnos con hermanas y cuñadas para atender a padres y suegros ,es provocarnos serias lesiones de espalda para moverlos, para vestirlos para cambiarlos, ducharlos, acompañarlos al baño; es pedir permisos en el trabajo para acompañarlos al médico y recuperarlas después ( y no en todos los casos se autorizan); es un detrimento para nuestra vida social , de nuestras actividades habituales, es un tiempo y un esfuerzo que sale siempre de nuestro ocio.
He conocido muchas mujeres cuya trayectoria en la edad adulta ha sido criar hijos ,cuidar madre, padre, suegra y suegro, y después pretender hacer uso de una formación que adquirió con anterioridad a todo eso y que ya esta ,además de olvidada ,obsoleta ..
Estas mujeres han dedicado la mejor época de su etapa productiva a realizar una actividad sin ninguna remuneración ni reconocimiento social, y además en solitario.
Es sorprendente la atribución a las mujeres al cuidado de los demás por sistema, que hasta en montones de baños públicos, el baño de mujer es el de minusválidos, y el de los hombres, de hombres exclusivamente.
Siempre me ha molestado que vean en nosotras, limpiadoras, enfermeras, educadoras, niñeras y lo que haga falta, en ese TODO GRATIS que históricamente hemos sido.
Tenemos una ley de dependencia, que aunque no se ha cumplido, reconoce el cuidado de los dependientes con una remuneración, aunque sea escasa, y continúe teniendo el mismo género.
Espero que a partir de ahora ,todos esos padres hiperconcienzados en el cuidado de sus hijos ,que solicitan con infinita vehemencia la custodia compartida ,espero ,digo ,que adopten con sus mayores la misma actitud ,que se turnen ,que salgan con pancartas , que quieran también la custodia de enfermos ,dependientes ,menores con alguna minusvalía.
Pero quizá ,como no va asociado este cuidado con el derecho al uso de la vivienda como ocurre con la custodia de los hijos, no sean tan generosos ,y mantengan la misma actitud que durante la convivencia, es decir, cuídalos tu ,que cobras menos.
CAMBIAR DE ESPEJO
Me asombra escuchar a la mujeres victimas de la implantación de protesis PIP cómo justifican su decisión de pasar por el quirófano con mezcla de vergüenza por lo que incluso para sí juzgan como una frivolidad.
Escucharlas me hace pensar que sienten mucha culpa y que no se perdonan el actual calvario en lo emocional y en lo económico que están provocando a sus familias y a sí mismas.
Hablan de que lo hicieron porque "psicologicamente" se sentían muy mal, que esto les ha proporcionado mucha seguridad. . .Y en el fondo piensan que piensan los demás si no serán un poco putas (en esa dicotomía en que siempre se ha movido el implacable juicio sobre la ética femenina entre putas y monjas, y una intervención de este tipo, de monja no es). Si en el fondo no sera solo frivolidad . . .
Como en tantas cosas relacionadas con nosotras el tema se ha desenfocado y se focaliza donde no está la causa.
No voy entrar en la insoportable rabia que me hace sentir que les han colocado un producto nocivo y defectuoso al que los controles sanitarios dan el visto bueno, no solo no se los retiren inmediatamente por dañino; sino que además seria exigible una indemnización por autorizar esos implantes de silicona industrial, por la falta de rigor, la imprudencia y la temeridad con que han procedido durante años. No pueden quedar impunes fabricantes, registros sanitarios y cirujanos , que hacen del cuerpo de la mujer un negocio en el que nadie ha actuado con la impecabilidad, el rigor ,la prudencia y la ética que requiere un acto tan delicado como colocarte una prótesis
No me imagino una prótesis de cadera mal testada, ni cualquier otra que no tenga género; pero tratándose de mujeres pueden permitirse esas frivolidades y, en el mejor de los casos, abrir y cerrar un par de veces, una para ponerla y otra para quitarla..
Para otra reflexión muy profunda y muy larga daría de sí el tema sanitario y el género(uno de los cirujanos que colocan estas prótesis dice que si en vez de en el cuerpo de las mujeres hubiesen puesto un prótesis en el miembro por excelencia, ya se las habrían retirado a todos...)
Pero no es en este tema en el que quiero profundizar, por más que lo que el cuerpo me pida sea ir al juzgado de guardia y exigir una extracción inmediata y una indemnización aleccionadora.
Quiero hablar de las causas, de lo que nos lleva a las mujeres a no gustarnos y a no querernos, a hacer de nuestro cuerpo una cárcel , sea cual sa nuestro aspecto.
Nuestra imagen, nuestro aspecto, lo deciden otros. En esto como en el aborto, tampoco somos dueñas de nuestro cuerpo, nuestra voluntad sobre él no es soberana. Las decisiones sobre nuestra imagen no las tomamos libremente.
Es importante que tomemos conciencia de que nuestro cuerpo socialmente es dos cosas: negocio y objeto de deseo.
Esto lo intuimos y lo sentimos, pero sin tomar una actitud consciente sobre ello; y como existe un interés muy fuerte de que esto no cambie, asumimos sin critica la imposición y cumplimos la misión asignada
Como negocio, ponen a nuestro cuerpo a producir, y es así como nos quieren delgadas, eternamente jóvenes, con mas pecho, con meno, mas altas, mas esbeltas, pelos largos o cortos, lisos y rizados ... Ponen y quitan cada cuerpo de moda y nosotras vamos detrás ajustándolo a esos cánones, en un esfuerzo infinito por no quedar excluida de lo admitido, de lo impuesto ,de lo que se espera de ti
Puede estar de moda una imagen de mujer andrógina y a todas las curvilineas machacarnos la vida o con pechos pequeños y ya tenemos el negocio de las P.I.P
Ser joven siempre es moda, porque siempre es negocio, porque nos obliga a consumir continuamente algo para conseguirlo, para borrar que no los somos o dejamos de serlo.
El negocio consiste en ir en contra de nuestra naturaleza, de consumir para cambiarla, y eso pasa primero por no aceptarla, por no gustarnos, por ir contra nosotras mismas
El mensaje perverso y tirano a interiorizar es que no quiero ser quien soy. Y siempre tendrás algo que desear que tu no tengas, puede ser el cabello mas fuerte, la piel mas fina, los tobillos delgados o la nariz mas recta. Puedes ser demasiado blanca o demasiado morena.El pecado es ser como eres y aceptarlo
Seas como seas no te gustes y seras un negocio.
Esta exigencia implacable para los hombres no existe, o no de la misma manera, tampoco se la deseo, y además ahí esta la industria de la imagen acechando el cuerpo masculino cada vez mas en ese sentido.
Pero para nosotras el daño ya esta hecho y ya vemos con que efectos.
Decía que nuestro cuerpo es socialmente negocio y objeto de deseo, pues bien, como objeto de deseo lo hemos usado como una herramienta profesional cuando nuestro único destino permitido, autorizado y dirigido era ser esposas y madres.
Solo un buen matrimonio aseguraba nuestra calidad vida y la de nuestra prole, y el método para acceder a esa meta era resultar atractivas. apetecibles y sugerentes.
Era el único resorte que teníamos cuando nuestro acceso a la formación era muy limitado y los recursos económicos estaban en manos de los hombres.
Resulta mas rentable cultivar el cuerpo porque era una herramienta de trabajo (de trabajo no remunerado y sin límite de horario, pero ensalzado hasta la saciedad, elevado a los altares para convencernos de que solo el amor pagaba esa abnegación que se nos presumía)
Nadie cuestiona los esfuerzos que los hombres han hecho por obtener buenos empleos con el mismo propósito, calidad de vida para si y su prole.
Pero ese momento ha pasado; no partimos de situaciones de igualdad , desde luego que no, pero ahora empezamos a ser dueñas de nuestro destino, dueñas de nuestro dinero, y tenemos que aprender a ser dueñas de nuestra imagen.
Y desde luego eso empieza por eliminar tiranías e imposiciones externas y aceptarlas como nuestras.
No somos imperfectas, simplemente somos diferentes. Me resulto atractiva, me gusta lo que me devuelve el espejo. Es obligatorio que seamos realistas y benevolentes con nuestro aspecto, que no le pidamos a nuestra cuerpo lo que no quiere ser .
Es una asignatura importantísima es aprender a querernos sin caber en una 42,Con los 15 signos del envejecimiento y una 85 de pecho.
Es imprescindible que el dialogo con nuestro espejo sea muy amable, muy conciliador, muy personal.
Es imprescindible excluir tantos intereses creados sobre nuestra imagen...tenemos que ser sordas ante tanta injerencia interesada, codiciosa e insaciable que nos hace sentir infelices en nuestra piel.
Nuestro cuerpo es un templo inalienable y no podemos permitir que nadie lo juzgue, lo valore, lo pretenda cambiar solapando intereses espurios.
No nos pueden querer siendo otras, no podemos querer ser otras para que nos quieran.
Hay que cambiar de espejo y mirarnos en el de la razón, la benevolencia, la objetividad y la generosidad; y no en el de los intereses crematísticos de otros.
Esto es lo que hay, y a quien no le guste ,que no mire
Rosalía Hernández Sánchez
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